La guerra contra Irán ha costado a los hogares estadounidenses unos 1.000 dólares en gastos adicionales de combustible, alimentos y otros productos desde el inicio del conflicto en febrero, según una estimación del economista jefe de Moody's Analytics, Mark Zandi.
Zandi calculó que las familias han gastado en promedio 300 dólares más en gasolina, 200 dólares adicionales en alimentos, 150 dólares por mayores tasas de interés, 100 dólares en pasajes aéreos y 250 dólares vinculados al financiamiento de las operaciones militares estadounidenses. "Mi estimación (...) es, en todo caso, conservadora", afirmó.
El análisis coincide con datos que muestran que la inflación de mayo alcanzó su nivel más alto en tres años. Según una encuesta de Gallup realizada en junio, dos tercios de los estadounidenses aseguraron haber sufrido dificultades económicas por el aumento reciente de los precios del combustible.
