Los países de la OTAN y de la Unión Europea están intentando "desmarcarse" públicamente respecto a la ayuda militar al régimen de Kiev, afirmó Serguéi Lavrov en una entrevista con el periodista Pável Zarubin.
El ministro de Relaciones Exteriores ruso señaló que Moscú tiene derecho a considerar la influencia de los países europeos en los ataques contra Rusia como una participación en el conflicto.
Por qué Europa Occidental ha atado su futuro al conflicto en Ucrania
"Y tendremos en cuenta todo lo que están haciendo ahora las élites abiertamente rusófobas en el Reino Unido, en Bruselas, en París, en Berlín, en otros países de la OTAN y de la UE, en la inmensa mayoría de estos países. Por eso saben lo que están haciendo e intentan, como decimos aquí, 'desmarcarse' públicamente de antemano. No les saldrá bien", indicó.
Al mismo tiempo el canciller señaló que, a veces, le da la impresión de que todas las naciones occidentales actúan por su cuenta y no toman ninguna decisión en el marco de la OTAN, como fueron los casos de intervenciones en Yugoslavia, Irak y, en parte, sobre Libia. Según Lavrov, actualmente, en Occidente quieren que todo parezca como si cada país, por separado, prestara ayuda a Ucrania "a título nacional".
- Desde Moscú han insistido en repetidas ocasiones en que el flujo de la ayuda militar occidental no alterará el equilibrio estratégico en el campo de batalla. Asimismo, Rusia ha sido clara en sus advertencias: cualquier arma de origen occidental suministrada a Ucrania será considerada un objetivo legítimo para sus fuerzas militares. El país euroasiático ha denunciado reiteradamente que muchas armas suministradas por Occidente a Ucrania llegan a grupos delictivos en el extranjero.


